Días antes de presentarse el homicidio, el campesino reinsertado, Ariel Sepúlveda Barrios, de 45 años de edad, habría sido contactado por un grupo armado en su parcela, ubicada en zona rural de Pueblo Bello, para invitarlo a pertenecer a las actividades ilegales.
“El lunes hablamos con él y nos comentó que esa gente estuvo en la Iberia, una finca que está cerca de Las Minas de Iracal, que ahí lo interceptaron y le pidieron que fuera parte de la estructura paramilitar, él se negó y terminaron acusándolo de que él se hacía pasar por ellos”, aseguró José Luis Peralta, cuñado del fallecido y miembro de la Mesa Departamental de Víctimas del Cesar.
Los parientes le recomendaron que se marchara del corregimiento hacia Valledupar, pero él se rehusó. “Nos dijo que no tenía los medios para salir y allá no tenía dónde llegar. De todas maneras, no tomó la decisión de desplazarse y lamentablemente lo mataron”, agregó Peralta.








