Después de lo que vivieron ayer los residentes en Quintas del Country quedaron convencidos que a los delincuentes no les importan los sistemas de seguridad instalados en esta unidad residencial para cometer sus fechorías a plena luz del día.
EL PILÓN, hace referencia a lo sucedido a la 1:30 de la tarde de ayer sábado en el conjunto residencial cerrado Quintas del Norte, ubicado en la carrera 22A número 3N-52, donde sus habitantes vivieron momentos de pánico y zozobra al escuchar varios disparos, gritos de auxilio y la persecución a dos delincuentes por encima de los tejados de las lujosas viviendas.
Los delincuentes entraron bien vestidos y al parecer simulando ser familiares de alguien que vive en el conjunto. Los vigilantes del sitio se declararon sorprendidos porque desconocían la forma cómo ingresaron violando toda la seguridad y entraron a una de las casas donde una mujer fue amordaza en su habitación y despojada de 440 mil pesos que tenía en su bolso.






