El bebé de tres meses de nacido que falleció en el Hospital Rosario Pumarejo sí se trató de un homicidio cometido en el contexto de maltrato infantil ocurrido en el barrio Altos de la Popa de Valledupar.
Así lo dictaminó el Instituto de Medicina Legal tras culminar el análisis de necropsia del cuerpo del pequeño que fue entregado a sus familiares el pasado 24 de enero.
El bebé presentó un trauma craneoencefálico severo con objeto contundente que inferirían que fue agredido por alguna persona cercana o vinculada a su núcleo familiar.









