En junio de 2009, Roberto Mario Machado Salazar, de 22 años y Jorge Luis Prada, de 21, estudiantes de derecho en la Universidad Libre de Barranquilla, murieron en confusos hechos registrados en el edificio Balcones del Country, de la capital del Atlántico, donde residía el compositor Roberto Calderón Cujia.
De manera inicial se consideró que Calderón Cujia resultó víctima de un asalto en su apartamento por parte de los dos jóvenes, donde al darse a la huída los supuestos ladrones resultaron muertos, al caer al vacío.
Posteriormente, familiares de los estudiantes denunciaron que el robo fue un montaje del compositor de música vallenata y miembros de la Policía. Aseguraron que los jóvenes fueron golpeados con martillo y con trompadas para luego ser arrojados por uno de los balcones del edificio.






