Dos hechos similares en menos un mes
Momentos de angustia y zozobra vivieron en la madrugada de ayer los habitantes del barrio Altos de Garupal, luego que un artefacto explosivo de bajo poder fuera detonado frente a una residencia del populoso sector de Valledupar.
Un estruendo espantó la tranquilidad de la calle 11A con carrera 19G, en el sector en mención, luego de la explosión, las esquirlas causaron daños en varios metros a la redonda: paredes, puertas y ventanas rotas dejaron en evidencia del poder de la onda explosiva.
En medio de la confusión, algunos vecinos creyeron que una instalación de gas había explotado, pero luego – con la presencia de los expertos antiexplosivos del DAS y la Policía- corroboraron que se trató de un atentado criminal.
Entre tanto, el comandante de la Policía en el Cesar, coronel Hugo Javier Velásquez Pulido, manifestó que es poca la información que se tiene para el esclarecimiento de este hecho, ya que los propietarios de la casa donde ocurrió el atentado aseguran que nunca habían recibido amenazas.
“Es la residencia del señor Aníbal Quintero, que tiene allí un taller de calcomanías para vehículos y demás. No conocemos los móviles y los autores de este hecho porque los residentes de la casa han manifestado que no tiene amenazas”, explicó el oficial.
También indicó que el artefacto no causó mayores daños por ser de fabricación artesanal y que los miembros de la unidad de criminalísticas tratan de establecer la procedencia del mismo.






