“Sal… sal… le gritaba el hombre en la oscuridad a Martin y cuando este se devolvió para entrar a la casa le disparó por la espalda, en seis oportunidades”, así lo relató Nicanor Mancilla, un jornalero que trabajaba con Luis Martin Arrieta López, quien se encontraba acostado en una hamaca al lado de la victima la noche que lo asesinaron.
Hacia las 11:30 de la noche un hombre llegó hasta la finca El ‘Limón’, ubicada en la trocha los Ángeles, a ocho kilómetros de la zona urbana del corregimiento de Aguas Blancas al sur de Valledupar, donde después de cruzar palabras acabó con la vida de Luis Martin Arrieta López, de 49 años, quien se encontraba en las afueras de la vivienda durmiendo en una hamaca.
“El sintió los ladridos de la perra y se imaginó que alguien andaba merodeando por el patio, cuando se levantó de la hamaca un hombre estaba detrás de la casa y le decía a Martin que saliera, pero este no le hizo caso y trató de entrar a la vivienda donde estaba la esposa con los hijos, pero el hombre le disparó” cuenta Nicanor.






