Seis militares y dos ex AUC fueron asegurados por un Fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, que profirió la medida de aseguramiento contra los uniformados y los postulados de Justicia y Paz, por la muerte de Uriel Evangelista Arias Martínez y Carlos Arturo Cáceres, indígenas kankuamos que fueron presentados ante las autoridades como miembros de las FARC muertos en combate.
Los hechos se remontan al 16 de julio de 2003 cuando tropas de la contraguerilla “Trueno” y “Zarpazo”, adscritos al Batallón de Artillería Número 2, La Popa, llegaron al corregimiento de Guatapurí, jurisdicción de Valledupar, donde retuvieron y dieron muerte a los indígenas luego de que fueran señalados por los integrantes de las AUC, que acompañaban a los militares.
Según las investigaciones el comandante del Batallón la Popa, teniente coronel Publio Hernán Mejía Gutiérrez, reportó a sus superiores que Uriel Arias y Carlos Cáceres, hacían parte de una facción guerrillera perteneciente a las FARC, y que además se habían enfrentado a las tropas en desarrollo de la operación ‘Judas’.






