Como casi todos los viernes, José Manuel López Rodríguez, departía en La Bomba Antillana, estadero ubicado en el barrio Doce de Octubre, donde se daba cita con otros amantes de la salsa para disfrutar la música que más le apasionaba. En ese lugar encontró la muerte, a manos de una banda de atracadores.
Lo llamaban José Salsa, por ser un bailador y coleccionista de este género popular en su natal Barranquilla.
“Era un hombre bueno que no se metía con nadie, que se ganaba la vida como comerciante y publicista”, dijo su tía Deisy Mendoza, en la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Sobre el crimen ocurrido el 25 de julio, a las 11:00 de la noche, en la calle 28 con carrera 15, frente a la cancha de fútbol Doce de Octubre, ella sabe solo lo que cuentan los vecinos que rápidamente llevaron la mala noticia a la casa de su madre, a dos cuadras del lugar de los hechos.
“Los rateros llegaron y uno de los que estaba en el sitio para no dejarse robar les hizo tiros y en la balacera a mi sobrino le cayó un tiro en la espalda”, expresó.
Aunque este hombre de 51 años alcanzó a ser trasladado a la clínica Santa Isabel, los médicos no lograron salvarlo del fatal disparo que le afectó varios órganos.
Por su parte, la Policía reportó que en el intercambio de disparos uno de los asaltantes que se movilizaba en motocicleta resultó herido, pero no ha sido capturado.
“Iban a cometer un hurto a unas personas, una de estas se encuentra armada y hay un intercambio de disparos con los delincuentes que estamos buscando”, precisó el coronel Juan Alberto Libreros, comandante de la Policía en el departamento de Cesar.
Agregó el oficial que con los testimonios de quienes presenciaron el homicidio se avanza en las investigaciones para capturar a los asaltantes.
Cabe anotar que durante los últimos meses se han vuelto comunes en la capital cesarense, los atracos a grupo de personas que departen los fines de semana, ya sea en residencias o establecimientos públicos.






