Luego de las acciones delincuenciales que por estos días afectó el área rural de Valledupar, la administración municipal realizó un consejo de seguridad en el que acordaron reforzar los controles en esa zona municipal.
La mayor preocupación de los ganaderos y agricultores es por los hurtos de los que constantemente son víctimas.
El más reciente caso lo vivió el ganadero José Zequeda, a quien le robaron y sacrificaron cinco semovientes de su finca ‘Campo Alegre’, ubicada en la vía del corregimiento de Badillo. Esta fue la segunda vez que el predio fue objeto de abigeato, puesto que anteriormente también habían robado cinco semovientes.









