Aunque las autoridades locales, no han podido establecer a plenitud las causas del triple homicidio cometido contra una pareja y su hijo de dos años de nacido, baleados al interior del automóvil en que viajaban, las primeras investigaciones apuntan, a que se habría tratado de un ajuste de cuentas.
Según la Policía, una de las hipótesis que toma fuerza es que el autor material viajaba como pasajero en el mismo vehículo, dadas las características y la forma en que quedaron los cadáveres.
Los cuerpos de la familia Martínez Herrera fueron trasladados ayer a Manaure, Cesar y a Fundación, Magdalena, donde serán sepultados en medio del dolor que embarga a familiares y amigos.






