Dos familias se encontraron en la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de Valledupar, la mañana de ayer para llevar a cabo un episodio más, en medio de una disputa por un pedazo de tierra que divide sus dos viviendas en el barrio Los Fundadores, situación en la que se han agredido física y verbalmente, hasta llegar a supuestas amenazas de muerte.
Se trata de las familias Hernández Acero y Jiménez Martínez, habitantes de la diagonal 17 con 23, vecinos hace 7 años, que terminaron en la Casa de Justicia del barrio Primero de Mayo en una conciliación que concluyó a golpes.
Mientras la conciliación se desarrollaba sin resultados favorables, Jeiber Hernández aseguró que su vecino César Jiménez, lo visitó en su vivienda para reclamarle, se calentó la discusión y terminaron a golpes también.






