La adulta mayor, de 73 años de edad, que recientemente denunció violencia intrafamiliar por parte de su hija, de aproximadamente 30 años, tuvo que marcharse de su lugar de residencia debido a que actualmente no le revocan la detención domiciliaria a su primogénita en el proceso que enfrenta por estos hechos.
De acuerdo a fuentes ligadas al caso, la mujer se fue a dos cuadras de su lugar de residencia ubicada en el barrio Divino Niño de Valledupar porque no soportó más la violencia a la que aparentemente es sometida.
“Ha tenido que soportar el maltrato porque las autoridades no han sido capaces de garantizarle protección, dado que la hija tiene la detención domiciliaria en la misma casa”, precisó la fuente.









