Luego de desafiar la muerte durante varias horas, a raíz de un impacto de bala que recibió en la cabeza, un paro cardiorrespiratorio sorprendió a Guillermo Antonio Buitrago Pachón, comerciante baleado el lunes cuando intentaba sacar su vehículo del Parqueadero San Jorge, para ir a trabajar a su local comercial ubicado en el Mercado Público de Valledupar.
El propietario del almacén de insumos agropecuarios se encontraba en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Médicos de Alta Complejidad del Caribe, donde se produjo su deceso a las 10:30 de la noche del martes.
Su progenitor, Guillermo Buitrago, explicó que aunque los médicos les dijeron desde un principio que la esperanza de vida era poca, por los afectos letales que le causó el proyectil en el cráneo, ellos estaban aferrados y apegados a Dios para que saliera adelante.









