A las 10:25 de la mañana del martes 24 de septiembre, el Comandante del Batallón de Artillería No. 2 La Popa, coronel Wber Orlando Pulido, pidió excusas públicas ordenadas mediante acto judicial, por fallo del Juzgado Primero Administrativo de Valledupar y coadyuvado por el Tribunal Administrativo del Cesar por la muerte de Noemí Ester Pacheco Zabata, quien se encontraba en estado de embarazo, y fue asesinada el 9 de febrero de 2005, en una finca ubicada en la comunidad de El Cerro, en la vereda El Pontón, perteneciente al corregimiento de Atánquez, Cesar; de acuerdo con el coronel Pulido “producida en desarrollo de operaciones militares por personal militar”.
El acto que se hizo en medio de autoridades civiles, gubernamentales y medios de comunicación tenía un atractivo particular y notable: los padres y familiares de la joven asesinada, no estuvieron; a pesar de que la comunidad Wiwa había interpuesto una tutela para que el acto simbólico se realizara en un recinto indígena, se hizo en la guarnición militar.
EL PILÓN se encargó de buscar las respuestas en Joselino Pacheco, padre de Nohemí, pero fue imposible, porque Pacheco fue mordido por una araña y hoy se encuentra en tratamiento de recuperación en su resguardo indígena.






