“Mami ya regreso, guárdeme un poco de comida que no me demoro”, le manifestó Benjamín Arenilla García, un jornalero de 23 años a su progenitora la noche del pasado viernes en el barrio Mareigua de Valledupar, al salir de su casa para atender a unos supuestos amigos que le habrían llamado para ofrecerle un trabajo en una finca cercana a esta ciudad.
“Señora Elsida, (madre de la víctima), no lo busque más, a su hijo lo matamos por el sector de Puente Callao, en jurisdicción del corregimiento de Valencia de Jesús”, le dijeron mediante una llamada anónima en la mañana del pasado sábado, y de inmediato le colgaron.






