En medio de una parranda, motivada por el festejo de una reciente grabación de aquel muchacho “flaco y narizón” que había llegado de Valledupar, nació la leyenda de Jorge Oñate.
Y fue la interpretación de la canción ‘Siniestro de Ovejas’, composición de Carlos Araque, la que cambió la vida del cantante pacífico y, por ende, de la música vallenata.
Así lo recordó el historiador y compositor vallenato, Julio Oñate Martínez, durante su intervención en el foro ‘Folclor y economía, homenaje al jilguero de América, Jorge Oñate’, organizado por el diario EL PILÓN.











