Valledupar F.C. goleó ayer 3-0 a un débil equipo Expreso Rojo, que, sin embargo, mostró coraje y pundonor deportivo en el estadio Armando Maestre Pavajeua, inquietando sutilmente el arco defendido por Yoni Yépez.
“El pésimo arbitraje ayudó al equipo local, y es que nosotros trajimos una nómina conformada por jugadores sub 17 y sub 20”, dijo el entrenador de Expreso Rojo, el bogotano Jhon Boder, como a manera de excusa por la goleada que se llevó, por marcador, 3-0.
Las anotaciones del Valledupar F.C. llegaron al minuto 18 del primer tiempo con Carlos Rivas, quien aprovechó la confusión que tuvo la defensa de Expreso Rojo, la bola le quedó a sus pies y la metió; el otro gol fue a los 36 del segundo tiempo, marcado por Oscar Santos, tras cobrar un tiro penal, ante falta en el área que le cometieron a Carlos Rivas, que pitó el juez barranquillero, Leonardo Lavit. El mismo Santos dio el tercero en el tiempo de adición, completando ocho en esta corta temporada.






