“El fin, muy cerca está, lo afrontaré, serenamente. Ya vez, yo he sido así, te lo diré, sinceramente: viví la intensidad y no encontré jamás fronteras, jugué, sin descansar, a mí manera…” (‘A mí manera’ – Los Panchos)
Como el viaje que nunca anunció. Disfrutando una a una sus parrandas y descontando a puntazos los momentos en su vida, Hugues Martínez se despidió a su manera: plena lucidez mental y amando su arte, lo que nunca faltó en el hijo de Atánquez.
Una lluvia de flores, una romería de personalidades representativas del Cesar rodean el cajón donde está el féretro del hombre de 85 años, allí también yace una guitarra electroacústica, esa misma que convirtió en novedad dentro del vallenato. Fue un detalle hecho por ‘Jorgito’ Gnecco, quien la trajo desde Estados Unidos para que Hugues la tocara por varias décadas.










