Al momento de asistir a un restaurante muchas veces la carta logra ser un mar de dudas e inquietudes frente al platillo a solicitar y la bebida adecuada para acompañarlo. En un plan romántico, para conversar, con carnes o pastas, el vino tinto, blanco o seco siempre será una elegante opción para acompañar las comidas.
Pero, los estándares y protocolos de ciertas recetas exigen ser acompañadas por un tipo característico de esta bebida, algo que sólo la experiencia te permite identificar fácilmente balanceando los gustos y sabores de cada uno de los ingredientes.
Carnes
Este tipo de comidas siempre logran combinar con los vinos. “Es bueno tener en cuenta la forma preparada de la carne, asada o cocida, estas dos yo las recomiendo con vino tinto hecho con uvas gamay o un vino joven y no tan fuerte”, explicó Tito Guevara, chef profesional de la ciudad de Cúcuta. Así mismo recomienda que en cuanto a la carne de cerdo un vino blanco “Casillero del diablo, Reservado y Fragata son recomendables para combinar con este tipo de carnes sobre todo en un estado ‘tres cuartos’”.










