Alrededor de 50 usuarios de la Nueva EPS que reciben atención en la Clínica del Cesar, en Valledupar, fueron notificados la tarde del viernes de que el contrato existente entre la entidad prestadora del servicio y la clínica culminó empezando el mes de marzo.
La sorpresa se la llevaron tanto los pacientes como sus familiares, quienes en ese momento también fueron notificados de que con la terminación del contrato hacer las remisiones a otra clínica estipulada por la EPS.
“El viernes llamaron a mi hermano y su esposa que acaban de tener una bebé que nació el 2 de febrero y está hace cinco días en la clínica, les avisaron que debían trasladarla de clínica o de ciudad. La niña sigue allí porque no se puede trasladar a otra ciudad porque no hay el recurso y si es para otra clínica dentro de la ciudad, deben cumplir con los requisitos de UCI neonatal. Además, necesitan la autorización del especialista y no se encontraba presente, a la vez que no están obligados a aceptar el traslado”, manifestó Iván Cujia, tío de la paciente recién nacida.










