Es viernes por la tarde y en las oficinas de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) para el Cesar y La Guajira, ubicadas en Valledupar, hay mucho por hacer: los funcionarios se mueven de un lado a otro, leen documentos con concentración o atienden a víctimas del conflicto armado.
La directora territorial de la entidad, Astrid Navarro, tiene en sus manos las cifras históricas de solicitudes de restitución en estos dos departamentos: 8.141, “de las cuales solo se han podido gestionar 8.126 con 15 sin focalización de predios, muchas veces por la zona en la que están ubicados”, explica Navarro.
De esos casos fueron finalizados 7.057, dejando como resultado a 2.138 víctimas que pudieron iniciar la etapa administrativa de restitución, posibilidad que fue negada para 4.919 personas campesinas.









