Como una mujer luchadora, trabajadora incansable y entregada al servicio por los menos favorecidos, así se recuerda a Carmen Baute de Cuel, distinguida dama de la sociedad vallenata que entregó su vida a la labor social que cumplen las Damas Rosadas.
Durante toda su vida estuvo dedicada a brindar acompañamiento con temas de salud y alimentación a niños en condición de vulnerabilidad que han amparado a través de este grupo de trabajo social.
“Ellas aportaban ciertas cuotas que recogían entre todas para mantener esa labor social”, destacó su hijo, Marvin Cuel Baute. De la misma manera enfatizó en las características de su madre que siempre estuvo dispuesta a ayudar, dar consejos, que no peleaba y a pesar de su poca preparación académica, sacó adelante a su hogar y ayudó en la construcción de un capital importante en comunión con su esposo, el italiano Hermes Cuel Cuel.










