Entre lágrimas y cantos, miles de seguidores de Martín Elías Díaz Acosta ayer le dieron el último adiós a su ídolo, en el cementerio Jardines del Ecce Homo de Valledupar, al lado de la tumba de su papá Diomedes Díaz Maestre.
A las 10:30 de la mañana, en un carro de bomberos inició el recorrido hacia el sepulcro, en medio de la aclamación de sus seguidores que coreaban sus canciones al paso del cortejo fúnebre.
En el vehículo de socorro iban sus hermanos Rafael Santos, Luis Ángel, Diomedes de Jesús, Rafael María y Elder Dayán, al igual que otros familiares y amigos cercanos.










