Al menos mil integrantes de las etnias kankuama, arhuaca y wiwa se tomaron momentánea ayer la plaza ‘Alfonso López’ y la Plazoleta de la gobernación del Cesar como parte de la minga nacional indígena que se registra en diversas capitales del país.
Armando Villafañe Chaparro, vocero de la comunidad arhuaca dijo que hay una agenda nacional que involucra al derecho a la vida, persecución de los líderes indígenas y unos acuerdos con el Gobierno que no se han cumplido. “Lo que queremos es ser reconocidos como autoridad ambiental en nuestros territorios. Una agenda regional que toca a la Sierra Nevada de Santa Marta como protección al corazón del mundo, no a la minería y que todos seamos responsables de la conservación. Hay una lista de necesidades, pero la más importante es la explotación minera en nuestros territorios, cero represa y que el cuidado del agua sea de todo”, explicó.
Recordó que en la Sierra Nevada de Santa Marta hay asentados cuatro pueblos indígenas, que allí nacen las principales fuentes hídricas y que la solución no es una represa. “Hoy bajamos mil indígenas y mañana podrían ser más, lo que queremos es dialogar con el gobierno”, afirmó.










