Mientras en las instituciones educativas de Valledupar el proceso de matrícula fluye e incluso hay filas de los padres de familia para dejar lista la educación de sus hijos, en los megacolegios ya no hay cupo.
La rigurosa disciplina y la educación que imparten en los megacolegios les da un ‘valor agregado’ a estas instituciones, por lo que los padres de familia se pelean los cupos.
En la capital del Cesar existen cuatro megacolegios, de los cuales dos son administrados por la curía y uno por el Minuto de Dios; la educación que imparten es, al parecer, distinta al resto de instituciones educativas, debido a que allí los padres ven mayores oportunidades para sus hijos en cuanto a formación académica, ética y valores.










