La inseguridad, los atracos a mano armada, el mal trato de algunos pasajeros, los abusos, las agresiones verbales y, en algunas ocasiones, física, son el pan de cada día del gremio de taxistas en Valledupar.
Trabajan más de diez horas en medio de estas condiciones, y, aun así, aseguran sus voceros, son el gremio más olvidado por las autoridades locales. Sienten que el gran esfuerzo que hacen a diario, no es recompensado económicamente, debido a las excesivas y altas tarifas que les imponen los propietarios de los vehículos de servicio público, que oscila entre los $ 50.000 y $ 70.000. Afirman que a sus casas llevan, escasamente, $ 15.000 y hasta $ 20.000 para atender las necesidades diarias de un hogar.
“Esto es una ridiculez, porque lo que nosotros ganamos, no es lo suficiente para el trabajo que tenemos que afrontar y al peligro que nos vemos sometidos por la inseguridad que impera en Valledupar”, coincidieron en afirmar los taxistas entrevistados por EL PILÓN.










