Un mes después del asesinato de Jaime Garzón en Bogotá, el 16 de septiembre de 1999 en Valledupar dos sicarios acabaron con la vida de Guzmán Quintero Torres, periodista y jefe de redacción del diario EL PILÓN. La muerte de Garzón conmocionó al país; la de Guzmán conmocionó a un departamento abismado en conflictos y a un grupo de periodistas que tocaron la muerte.
“Cuando callan a un periodista le quitan la oportunidad a una sociedad de estar informada. Eso fue lo que pasó luego de la muerte de Guzmán. Después de sepultarlo y regresar a la sala de redacción nosotros no sabíamos qué escribir porque si escribíamos algo ¿qué pasaba? Nos autocensuramos y el periodismo perdió”, Sostuvo Ana Ferrer, directora de la Comisión de la Verdad Cesar y La Guajira.
Lea también: Persiguiendo la verdad por Guzmán Quintero Torres











