La situación animal en la capital del Cesar es preocupante; en lo que va corrido del año, se han conocido denuncias de envenenamiento a perros de la ciudad, un problema en salud pública al que las administraciones deben reforzar su control y seguimiento para evitar y reducir estas prácticas indiscriminadas.
Franklin Mendoza Galvis, médico veterinario, comentó que los venenos más utilizados por las intolerantes personas son, principalmente, rodenticidas, es decir, veneno para ratones. Así mismo se han utilizado otros a base de fluoroacetato de sodio, cuagulantes y estricnina, pesticidas que pueden causar la muerte de los perros en tres o cuatro horas aproximadamente. Las signologías son: ahogamiento, escases de oxigeno e irritación en el sistema nervioso central.
En caso del fluoroacetato de sodio, no tiene antídoto conocido, manifiesta Galvis. El diagnóstico puede arrojar vómitos compulsivos, problema en el que los profesionales trabajan para proteger la vía aérea. “Hemos tenido unos casos que se han salvado, siempre sostengo que uno salva al que se envenena con el veneno malo”, comentó el veterinario. Señaló el Guayaquil como uno de los venenos aplicados a las comidas, estrategias por medio de la cual se producen estos actos crueles.









