El Ministerio de Ambiente tomó la decisión de declarar una “reserva de recursos naturales renovables de carácter temporal” sobre 942.005 hectáreas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Esa área se reparte entre Magdalena, Cesar y La Guajira e incorpora tanto zonas ya protegidas como nuevas franjas de piedemonte y media montaña.
El objetivo de la medida, según los documentos del Ministerio de Ambiente, es “delimitar y declarar la reserva […] de carácter temporal” para proteger la regulación del clima, el agua, la biodiversidad y la cultura indígena mientras se define una figura de protección permanente. Durante ese tiempo, los recursos naturales del área quedan excluidos de nuevas concesiones o autorizaciones de uso a particulares, en aplicación del artículo 47 del Código de Recursos Naturales.
Lo que cambia para las empresas mineras
En la zona escogida confluyen decenas de proyectos mineros ya en marcha y un número importante de solicitudes nuevas. Un cruce entre el polígono de la reserva y la base de datos de la Agencia Nacional de Minería (ANM) muestra que allí se superponen 93 títulos vigentes, sobre unas 46.000 hectáreas, y 77 solicitudes de concesión y otras figuras mineras que suman más de 74.000 hectáreas.









