En un horno artesanal, hecho de un tanque de doce latas que funciona con carbón, Martha hace lo que ella llama “Las tortas artesanales más deliciosas del mundo”.
En el municipio de Codazzi habrán decenas de reposterías, pero ninguna como la de Marta Patricia Estrada, quien asegura hacer las tortas artesanales más deliciosas del mundo, horneadas en un innovador horno hecho del reciclaje de un tanque de doce latas, que, luego de pasar por las manos de su compañero sentimental, se convirtió en el horno a carbón más apetecido entre sus compañeras de clases.
”Yo venía estudiando cursitos básicos con el Sena, luego Comfacesar me dio la oportunidad de entrar a estudiar primero panadería con el programa para madres cabeza de hogar y, luego, comencé a estudiar con las madres emprendedoras”, explica Martha y añade que tras perfeccionar en la academia sus conocimientos de cocina, decidió emprender su propio negocio.










