“Cuando me empezaron a hablar de medio ambiente entendí que mi trabajo beneficia más a la sociedad que a mi economía”. Entre ruidos de botellas cayendo al suelo y cajas de cartones aplastadas, Adalberto Vásquez cuenta los últimos 30 años de su vida dedicados al reciclaje, reconociendo que entendió la importancia del oficio más allá de las ganancias personales, cuando le hablaron de la urgencia de reciclar.
Como Adalberto Vásquez y Luis Martínez casi la totalidad de las personas entran al reciclaje por necesidad, por la falta de empleo.
Eran los últimos años de la década de los 80’s, cuando Vásquez llegó a Valledupar sin trabajo y tres hijos. La necesidad y la influencia de los familiares que ya se dedicaban al aprovechamiento de los residuos como forma de vida, lo convencieron.










