El pasado 13 de diciembre, en la carrera 7A con calle 17 de Valledupar, la administración municipal inició el desmonte de la ciclorruta instalada hace dos años y que estaría afectando la movilidad en el sector; pero para algunos comerciantes y transeúntes está resultando peor el remedio que la enfermedad.
Durante el desmonte de la ciclorruta, la maquinaría utilizada por los trabajadores, al parecer, ocasionó daños en dos tubos de agua, generado derramamiento del preciado líquido en las calles.
Sin embargo, el secretario de Obras Municipal, Juan Pablo Morón, manifestó que el problema fue resuelto lo más pronto posible. “Una vez empezaron los arreglos se evidenciaron dos fugas de tubería, que entre otras cosas eran las causantes de ese deterioro en las placas de pavimento, problema que fue resuelto rápidamente por obras públicas y Emdupar”, indicó el funcionario.









