La inseguridad, actualmente, es uno de los mayores dolores de cabeza de los colombianos. Esto, por supuesto, ha ocasionado medidas polémicas, como el acompañamiento del Ejército a las labores de la Policía. Como una forma de atacar esa inseguridad desde su raíz, según conoció EL TIEMPO a través de un borrador de un proyecto, se procesará por porte ilegal de armas a las personas que tengan armas menos letales, sus partes, accesorios o municiones sin autorización.
En estos casos, que aplicarían a las armas traumáticas, neumáticas, de fogueo, eléctricas, entre otras, la pena sería de entre 6 y 10 años de cárcel, pero la condena se duplicará si la conducta se comete usando medios motorizados, si el arma proviene de un delito, si hay resistencia violenta a los requerimientos de las autoridades, si se usan máscaras que oculten la identidad, cuando las armas o municiones hayan sido modificadas para aumentar su letalidad, entre otros.










