Acusaciones de prostitución, revelaciones de algunas exparticipantes y denuncias de corrupción, son el eje de un escándalo de grandes proporciones que se destapó en Miss Venezuela.
Las redes sociales han sido en la última semana el escenario de discusión de varias exparticipantes del concurso de belleza, que se acusan de haber obtenido beneficios económicos por supuestos vínculos con dirigentes del Gobierno y del chavismo.Varias de las involucradas son cuestionadas por haber trabajado para una fundación que afirma dedicarse “al apoyo de la infancia” y que era dirigida por Diego Salazar, actualmente preso en Venezuela por lavado de dinero en la Banca Privada de Andorra (BPA).
Los señalamientos los inició la presentadora de televisión y exconcursante, Anarella Bono, que la semana pasada aseguró que son varias las reinas de belleza vinculadas con Salazar y con otros empresarios en la Fundación.










