El lunes en horas de la mañana, representantes de la comunidad kankuama asentada en el corregimiento La Mina, miembros de la comunidad de Patillal, Atánquez y la administración municipal, se reunieron en la Casa de la Cultura de Valledupar para dialogar sobre la disposición de un puesto de control ubicado en la entrada a La Mina, el cual estaría impidiéndole el paso a la comunidad de Patillal y a la ciudadanía en general que desea ingresar a ese territorio.
Este puesto control administrado por la autoridad kankuama estaría cobrándole a transportistas y particulares hasta $5.000 por dejarlos entrar a ese corregimiento, según mencionó Evelio Daza, representante de la comunidad de Patillal.
De acuerdo con Daza, los indígenas kankuamos han extralimitado su autonomía al haber instaurado desde principios del 2020 un rudimentario portón de madera que bloquea una vía pública que está por fuera de los límites territoriales del resguardo indígena.






