La invasión desmedida de la tarulla (planta acuática que crece en las riberas) en la ciénaga de La Zapatosa afecta a los pescadores de esta zona al sur del Cesar, en especial a los que habitan en Saloa, puesto que afecta la navegabilidad y la pesca.
El llamado de esta población, de acuerdo con Jafed Quiñones, presidente de la Cooperativa de Pescadores de Saloa, integrado por 30 personas, es por la recuperación de la ciénaga, lugar del cual derivan su sustento, que ahora ha puesto en peligro no solo la economía del lugar, sino la vida de ellos mismos por los problemas de navegación, ya que al salir a pescar se enreda en el motor de las chalupas y corren el riesgo de voltearse.
“Esta problemática la tenemos siempre en tiempo de invierno. Los puertos se nos taponan (El Real, Guardián, Palmita, Costillita y Ponerado), impidiéndonos hacer nuestras labores. Uno no puede salir en su canoa a ejercer la labor de pesca, tirar la atarraya o trasmallo porque es un riesgo exponerse que le salgan las tarullas y quede atrapado. Yo tengo tres días que no he podido trabajar; tengo cinco niños y no he podido llevar el sustento a mi casa”, aseveró con preocupación el líder pesquero.










