La primera en advertirlo fue la entonces contralora municipal, Mercedes Vásquez Ramírez, en el 2014. Varios lotes del municipio de Valledupar entregados en comodato estaban quedando en manos de privados.
En el informe, la contralora se refería al ‘lote de los viveros’ que el municipio había adquirido el 30 de diciembre de 1985 para construir un vivero, de allí su nombre. A cinco años del informe, la Oficina de Asesoría Jurídica de Valledupar presentó una demanda para recuperar la propiedad de 10 hectáreas ubicadas en la carrera 3, oriente de Valledupar.
“Esto nace porque los órganos de control y la ciudadanía le han solicitado al municipio para que ejerza el dominio en ese bien raíz. El propósito es que se restituya la propiedad de un bien inmueble que se conoce como ‘el vivero’, y además que se ordene el no pago de expensas por las obras que se hayan desarrollado en el bien”, explicó Miguel Rocha, jefe de la Oficina de Asesoría Jurídica de Valledupar. En su momento, la contralora dio un plazo de 10 días al municipio de Valledupar para que decidiera el destino del ‘Vivero Municipal’. Cinco años después el lote sigue en propiedad de privados.










