Como un hombre humilde, así describieron sus seguidores al artista vallenato, a quien esperaron desde la madrugada del sábado en el sector de la glorieta El Obelisco, en el sur de Valledupar, para acompañar su cuerpo hasta el Parque de la Leyenda Vallenata. Miles de martinistas acompañaron el cortejo fúnebre en el recorrido de más de dos horas y cuarenta minutos por las calles de la capital cesarense.
Por esa humildad Martín Elías Díaz Acosta, con solo 26 años, se ganó el cariño de miles de personas en Colombia y el mundo, por eso hoy todos esos admiradores lloran la partida del artista.
Vehículos con grandes amplificaciones de sonido con canciones del ‘Gran Martín Elías’, motociclistas y personas a pie, permanecieron en la entrada de la capital del Cesar, desde las 4:00 de la madrugada hasta las 8:00 de la mañana de ayer, cuando por fin arrancó la caravana de ‘Martinistas’ que junto a la Policía escoltaban el ataúd donde venía el cuerpo del hijo de Diomedes Díaz, sobre una de las máquinas del Cuerpo de Bomberos de Valledupar.










