Lo que parecía un sueño imposible se convirtió en una realidad. La guerrilla más antigua de América Latina dejó las armas tras 53 años de conflicto armado, el más largo de nuestro continente y uno de los más duraderos del mundo, para comenzar a usar la palabra e irrumpir en la escena política.
Este martes desde Buenavista, vereda del municipio de Mesetas (Meta), se llevó a cabo el acto de dejación de 7.132 armas de las Frac, que señala los pasos de ese grupo hacia su participación en la vida democrática del país.
La ceremonia se inició a las 11 de la mañana con la presentación de César López, creador de la ‘escopetarra’, convertida en símbolo de reconciliación y en ejemplo de cómo las armas se pueden trasformar en instrumentos de paz y arte.










