Tener una carrera profesional, un trabajo estable y alcanzar una vida cómoda puede ser el propósito de muchas personas. Sin embargo, para Lina Maestre, una vallenata de 29 años, administradora hotelera y turística que trabajaba en Bogotá, ese estilo de vida no era el suyo. Lina estaba inquieta por salir de su zona de confort y darle rienda suelta a la pasión que verdaderamente sentía, fue así como un día decidió empezar a ahorrar, vender todo lo que tenía y empezó a viajar.
Empezó por Europa, donde después de vivir en Francia para aprender el idioma inició un recorrido que hasta ahora no ha parado. Lina ha visitado 27 países, ha vivido en tres de ellos y conoce 28 departamentos de Colombia que recorrió durante ocho meses y los recomienda siempre que alguien en el exterior le pregunta por un destino, ya que además de la belleza destacada del país reconoce que en tema de alojamiento y comida es más barato, aunque en transporte resulta más costoso.
Para Lina lo mejor que pueden hacer quienes tienen el interés por viajar y no cuentan con un presupuesto muy amplio es conocer lugares cercanos y cita el ejemplo de Ciudad Perdida, uno de los tesoros escondidos en Sudamérica en lo profundo de la Sierra Nevada de Santa Marta, el cual muchas personas desconocen aun cuando lo tienen muy cerca.










