Las frías aguas del río Guatapurí del balneario Hurtado en Valledupar se convirtieron este lunes festivo en el refugio y fuente de alivio para muchas personas ante las altas temperaturas y el racionamiento del servicio de agua potable que afectó en la mañana de ayer a varios sectores de la capital cesarense.
Una tradición, que a pesar de la pandemia por el coronavirus, se mantiene latente en la ciudad, donde las personas arriban al balneario a disfrutar de las cristalinas aguas del afluente, del verde de sus montañas, del ambiente fresco de sus árboles y del majestuoso cause del río que enamora a propios y turistas.
Recorrer el parque de La Provincia, visitar las esculturas de Diomedes Días, Martín Elías, Kaleth Morales, Carlos Vives e Iván Villazón hace parte del itinerario de los bañistas que además les permiten conocer aspectos relevantes de la música vallenata.










