A Pablo Melgarejo Daza no le importó que el sol inclemente de un sábado de festival para seguir paso a paso las rondas preliminares del concurso de acordeoneros profesionales.
Apostado en una valla del otro lado de la zona preferencial, cubre su rostro con un abanico de cartón que tiene una foto promocional de uno de los participantes.
“Tenía años que esta plaza no se llenaba de esa forma, este rey de reyes hizo que volviera a nacer, realmente no venía hace más de 12 años cuando se llevaron el festival para el parque, esto se convirtió para ricos, yo no tengo plata para ir hasta allá, por eso me vengo a pie desde el barrio San Martín para disfrutar de esta fiesta. Este año me animé porque es el rey de reyes”, aseguró el hombre de 78 años.










