Alcides Pedroza ya se acostumbró a escuchar en su vivienda del barrio Santa Rita de Valledupar el ruido acelerado de una motocicleta, en la que se movilizan a toda velocidad dos jóvenes sin casco; según su testimonio, el parrillero es un menor de edad que camufla en la pretina una pistola negra.
El último hecho delictivo que presenció el hombre de 63 años fue el atraco a un empleado contratista de Electricaribe, que fue despojado de su celular cuando verificaba el registro de un contador del servicio de energía en una vivienda del sector.
Según testimonios, “el parrillero es un muchacho que no supera los 17 años, anda sin casco y con una cachucha, tiene una pistola negra con la que amenaza a sus víctimas y las despoja de sus pertenencias”.










