Los pasillos casi vacíos del pabellón de las carnes en el Mercado Público de Valledupar un día domingo, en el que generalmente los vendedores están habituados a ver un panorama concurrido de clientes, es hoy el reflejo de la situación que se está viviendo en la región producto de la crisis que se ha generado a raíz del brote de fiebre aftosa que hay en el país, según explicaron algunos comerciantes de esta zona.
La situación, que ya cumple prácticamente un mes a nivel nacional desde que se alertó en Sogamoso y que en el Cesar se empezó a presentar con un brote en el municipio de San Diego, mantiene alejados a muchos consumidores de realizar la compra común de estos productos y a su vez genera una gran afectación a los gremios involucrados.
Lea aquí también: Medidas para enfrentar la fiebre aftosa en Valledupar











