La Asamblea General de las Naciones Unidas en virtud de la Resolución A/RES/65/209 expresó su preocupación en el año 2010 por las altas cifras de desapariciones forzadas en el mundo y decidió declarar el 30 de agosto Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
En Colombia las desapariciones forzadas o involuntarias han sido una práctica sistemática en contra de las personas que son representativas para las partes en conflicto.
Según el informe final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV), entregado el 28 de junio del presente año, ‘trabajar en la defensa de los derechos humanos, tener una vinculación política o social en este país se convierte en una amenaza por parte de los grupos al margen de la ley’.











