El pasado 30 de septiembre de 2021 leí una noticia en este medio sobre los el aumento de las basuras en la ciudad. El titular decía: ‘¿Carromuleros son los responsables del aumento de basuras en Valledupar?’. La respuesta parece obvia, pero la culpa no es solo de ellos.
En los últimos meses ha aumentado el número de puntos críticos en la ciudad, hoy pasan de 40 los lugares en donde los carromuleros arrojan toda clase de residuos, en su mayoría los resultantes de las podas de árboles y los de la construcción. Parece una problemática de no acabar, la excusa siempre es la misma, no hay escombrera municipal, cosa que no es tan cierta; el municipio cuenta con siete lugares autorizados para la disposición de los residuos de la construcción y demolición (RCD), para las podas hay por lo menos 5 sitios que ha dispuesto la administración municipal para que los carromuleros puedan disponer los residuos sólidos, pero insisten en hacerlo en cualquier lote que se encuentren en la vía, a la vista de todos, incluso de las autoridades. Hasta aquí la respuesta sigue siendo obvia.
Pero hablemos de otro culpable del problema, a mi juicio el mayor responsable: el ciudadano que contrata al carromulero, este individuo del que nadie habla, pareciera que no existiera y que no puede pasar desapercibido, son los que generan los residuos y por ahorrarse unos pesos contratan el servicio de un carromulero para que se deshaga de sus podas, escombros, colchones, electrodomésticos inservibles, etc.










