El jueves más de 200 miembros del resguardo kankuamo del corregimiento La Mina se asentaron alrededor del rudimentario portón de madera que está ubicado a la entrada de dicho territorio para manifestar a través de danzas y ritos culturales su desacuerdo con el retiro del puesto de control indígena que es llamado por ellos como ‘Espacio de Regulación y Armonización Territorial’.
A pies descalzos y tocando instrumentos tradicionales, los kankuamos bailaron alrededor del retén que estuvo abierto como una muestra pacífica de rechazo a la orden de desmontaje que la Secretaría de Gobierno Municipal emitió el pasado lunes, luego de una reunión en el corregimiento de Patillal con la comunidad de ese territorio, Atánquez, Chemesquemena y el delegado del viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos, Carlos Baena López, entre otros funcionarios.
De acuerdo con el cabildo gobernador Jaime Arias, el resguardo kankuamo se ha declarado en asamblea permanente hasta que las autoridades municipales no les otorguen el tiempo que pidieron para evaluar los parámetros sobre los cuales se rige la permanencia del ‘Espacio de Regulación y Armonización Territorial’.










