Un conflicto, con policías y desalojo como piezas de la historia, es el que se vivió al interior de la vieja casona de la calle 15 entre carreras 7 y 8, centro histórico de Valledupar, en donde se ubica la Academia de Historia del Cesar, maltrecha y poco visitada.
La mañana de ayer martes, cerca de 10 policías, Francisco Valle Cuello y los trabajadores de la Academia esperaban al Inspector Primero Civil Urbano de Policía para que se hiciera efectiva la orden de desalojo en contra de Clara Elena González Prado, de 56 años, mujer que vive en dos de las habitaciones del patio de la casa, según sus palabras, desde hace 22 años cuando don Manuel Palencia Carat la contrató para que cuidara el lugar porque los ladrones se estaban llevando las tejas y otros enseres. La razón, según conoció EL PILÓN, solo falta un visto bueno del Ministerio de Cultura para que aproximadamente 200 millones sean desembolsados con el fin de reparar la vieja estructura, pero deben desalojar.
“Él me dijo que yo me quedara aquí como la celadora y como aseadora para que no siguieran robando. Yo me vine a vivir aquí por orden de él (Palencia Carat)”, puntualizó González Prado.










