La Gobernación del Cesar inició un proceso contractual para instalar sistemas de energía solar fotovoltaica en 107 sedes de escuelas públicas de la zona rural del departamento. Al parecer es una deuda que la administración departamental desea saldar, porque aún en muchos territorios del Cesar las clases se dictan acompañadas del ruido y la contaminación de plantas eléctricas a base de combustible fósil.
En los estudios la entidad departamental reconoce que la falta de electricidad afecta la calidad educativa. “La falta de un sistema de energía eléctrica que apoye el desarrollo de sus actividades educativas propicia el bajo nivel académico y de permanencia de los estudiantes de las sedes educativas de las zonas afectadas, lo que se ve reflejado en los resultados de las Pruebas Saber”, aduce el documento.
Por eso, el programa que tiene un presupuesto de $5,607 millones intervendrá en zonas rurales de Aguachica, Agustín Codazzi, Astrea, Becerril, Pueblo Bello, Río de Oro, San Diego y Tamalameque donde no cuentan con sistemas eléctricos.










