Integrantes del Movimiento Ambiental Greis Baena Galezo y la Fundación Uraku visitaron en la vereda El Cinco, jurisdicción del municipio de Manaure (Cesar), el páramo de Sabana Rubia, con el fin de iniciar un proceso de restauración ecológica comunitaria, en el que se pretende dar continuidad a los parches de bosques nativos y crear corredores de conectividad para integrar todos los componentes florísticos y faunísticos a los ecosistemas asociados al ecosistema montañoso.
Este proceso busca principalmente, la recuperación de un ecosistema que ha sido degradado por diferentes factores en donde los insumos principales son las especies nativas (semillas y plántulas) que se encuentran en la zona y que por medio de un proceso sucesional darán paso al establecimiento de otras especies de plantas cuyas semillas pueden encontrarse en estado de dormancia, esperando a tener las condiciones óptimas para su germinación. El proceso involucra el conocimiento del comportamiento de las especies según el requerimiento de luz para su establecimiento y desarrollo, el mejoramiento del suelo lo que se traduce en que mejora la salud del ecosistema y los servicios que se derivan de allí, informó Tony Muñoz, director del movimiento ambiental.
Esta es una iniciativa con el fin de aportar en la conservación de los ecosistemas estratégicos, pero de la mano de las personas que habitan el territorio, quienes han percibido los cambios que se han desarrollado a lo largo de los años. Es por esto que con campesinos de la vereda El Cinco, en la Serranía de Perijá, y de manera voluntaria, decidieron sumarse al proceso en el que todos, de una forma cooperativa, aprenderán del proceso el cual no tiene un tiempo estimado ni se encuentra actualmente vinculado a ninguna institución que defina una temporalidad, pero cuenta con un equipo técnico de calidad y de habitantes de la región que son un elemento clave para dar continuidad y de esta forma se sumen más manos en la puesta en marcha de esta iniciativa.










